Los besos que nos negamos
Zuri Saray Soy una fanática del cine. Muy a mi pesar reconozco que en materia sentimental, ese arte ha provisto de una pésima educación a varias generaciones: al ver en pantalla una mÃnima caricia entre amantes o el intercambio de miradas tiernas, suponemos en automático que for-zo-sa-men-te le deberá seguir un coito, ¿a poco no?





Comentarios Recientes